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Vosotros ♥

domingo, 4 de diciembre de 2011

Born this way.


Hola, me llamo Sofía, y esto es lo que sé de mí.

Mi tía pequeña fue quien eligió mi nombre, por la reina Sofía. Me gusta más Sophie, pero Sofía está bien.
Nací el 4 de Diciembre de 1995. Sagitario es mi signo del zodiaco, y soy Cerdo en el horóscopo chino. Pesaba 4 kilos, era una gordinflona! Estaba sana, pero no era igual que las demás niñas del hospital. Me distinguía mi oreja derecha. Era más pequeña de lo normal. Al principio mi madre se asustó porque pensaba que iba a tener en consecuencia alguna discapacidad, pero los médicos informaron que era sólo una malformación física, aunque tendría que ir cada año a hacerme una revisión. 
De pequeña sufrí muchos accidentes, como estamparme contra una mesa (culpa de mi hermana), quemarme el trasero y el pie con una sopa ardiendo recién hecha (culpa mía, por subirme a mesas que no debo xd) o caerme de un patinete (culpa de mi otra hermana). Sí, eran algo juguetonas de pequeñas. Mi accidente del patinete me marcó bastante.
Era cuesta abajo, y había botellas rotas en el suelo. Me clavé un cristal en la mandíbula, y mi hermana me llevó corriendo a la tienda de mis padres. Iba en el camino sangrando bastante, pero no sentía dolor, me costabá hablar y recuerdo que sólo me repetía, quiero mirarme al espejo, quiero un espejo, jajajajajajaja. Mi madre se asustó muchísimo cuando me vio, cogió un taxi para llevarme al hospital pero el taxista no quería. Entonces, el portero del portal vecino se ofreció a llevarnos, me cubrieron con toallas porque no paraba de sangrar y nos sentamos en el asiento trasero del coche. Recuerdo que yo estaba a la izquierda de mi madre, mi madre estaba súper asustada, y yo me estaba mareando a causa de tanta pérdida de sangre. Entonces me tumbé en sus piernas, y a cada segundo que pasaba tenía menos fuerzas. Se me cerraban los ojos, pero intentaba pensar en otras cosas que me mantuvieran despierta, porque tenía miedo de no poder despertarme después. Sí, tenía mucho miedo, pensaba que quizá podría morir. Tengo esa imagen clavada en mi cabeza, la recuerdo perfectamente. Sin embargo no recuerdo muy bien mi estancia en el hospital. Recuerdo que me operaron, estuve en una sala llena de niños donde tenía mucho miedo y me hacía pis, y no sabía que hacer. Recuerdo que hice una amiga en la sala de juegos del hospital, ella estaba ingresada por un problema ocular. Recuerdo que después de la operación me cambiaron de habitación, y mi tía fue a visitarme y no me encontraba. Yo, estaba sola, deseando que viniera alguien a visitarme. Y entonces apareció ella, con el pelo rojo recién teñido, y se puso contentísima al verme bien. También recuerdo que cerca había un McDonals, y yo en ese momento no podía masticar, tenia la boca inmóvil. Y mi hermana me torturaba cuando venia con su hamburguesa, con sus "Mmmmm"s, y yo lloraba. Y mi padre se compró un móvil, en esa época tener un móvil era lo más de lo más, me sentía muy orgullosa. Era azul marino, y finito. Me sentía y siento muy orgullosa de mi padre, que me acompañaba todas las noches que podía. Estuve ingresada un mes más o menos.
Pero bueno, me recuperé, todo salió bien. 
Cuando tenía 5 años, en una revisión, la medico nos dijo que había posibilidades de operarme la oreja, y hacer que mi conducto auditivo derecho no perdiese capacidad. Pero se trataba de dos operaciones, donde me tenían que abrir el pecho, para sacarme un cartílago de las costillas. La operación era peligrosa, podía durar 7 u 8 horas, y mi padre se negó rotundamente. A partir de ahí dejé de asistir a las revisiones anuales.
Al principio yo no le daba importancia a mi oreja, pero los niños son crueles aunque no quieran. Me sentía muy molesta cada vez que me preguntaban "Aibá, qué te ha pasado en la oreja?". Entonces nunca llevaba el pelo recogido, tenía miedo.
En primero de la ESO me cambié de instituto. Un instituto muy grande donde cada curso nos cambiaban de compañeros, no era como primaria. Y para mí era un reto, compañeros nuevos, compañeros que no me conocían y por lo tanto no sabían lo de mi oreja. Pensaba en cómo poder ocultarselo, pensaba en que ya lo irían descubriendo, pensaba que mejor decírselo de primeras para que luego no se sorprendan. Pero nunca había valor, siempre me escondía, cuando me preguntaban no respondía, pero la gente rumorea. Y yo sufría muchísimo.
A mi no me avergonzaba mi oreja, tampoco era para tanto, me parecía incluso mona. Pero me avergonzaba lo que la gente hablaba. Era algo personal, por eso me escondía, me hacían daño. Tuve conflictos con otras compañeras de clase, infinitas charlas con la JE y el Orientador. También dejé de ir a la piscina, nadar me fascinaba, pero claro, se me veía la oreja.
Pero la gente se hace mayor, yo me hago mayor. Y tengo que aceptarme, porque si no lo hago yo, no lo harán los demás. Tengo que saber que soy diferente, que todos somos diferentes. Y que lo que me atormentaba de pequeña, ahora me hace única y especial. Y para eso estoy aquí, me he abierto ante vosotros. Gente que me conoce poco, gente que me conoce mucho, gente que se ha topado con esta entrada sin buscarlo, seguidores, etc, etc.
Necesitaba esto. Necesitaba abrirme. Me quita un peso de encima bastante, bastante grande.
Sé que habrá gente que me apoye, que reaccione bien. Otra gente usará esto en mi contra. Otra gente hablará, bien o mal, de mi. Pero me da igual. 

Hoy cumplo dieciséis años y es hora de madurar y coger los problemas de frente. Lo siento a esos amigos, en los que sí, confío, pero no se lo haya contado yo personalmente. Aunque ya lo sabían por rumores, por haberme visto alguna vez, o cualquier otra razón. Lo siento, y gracias, gracias a esas personas que me han ayudado, apoyado, y acompañado en todo momento. Os quiero muchísimo. Gracias a mis familiares por hacerme sentir siempre bien, y también por acompañarme cuando estaba enferma.



Pdt.
Por cierto, algún día me tatuaré la frase "Born this way", significa bastante para mi. Aunque nunca he sido muy partidaria de los tatuajes.. '~'
Publicar esta entrada es el mejor regalo de Sweet Sixteen que me puedo hacer. Llevo deseando tener los ovarios suficientes de hacerlo desde hace años. Me quiero, Sofía, mis más sinceras felicidades. Sé que estaré orgullosa cada vez que lea esta entrada, y me encanta la idea de poder transportarme una década atrás y revivir mi infancia.

1 comentario:

Francisco dijo...

La vida a veces es dura Sophie, me alegra mucho de corazón que todo se superase, mucho animo amiga.

Felicidades por tu Cumple!!

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